Os dejo un texto que expone como un miembro de la Plataforma Pro Carril Bici de Melilla ha vivido el “Día Mundial Sin Coche”.
Me gustaría hacer una reflexión sobre como he vivido hoy el “Día Mundial Sin Coche¨ en una ciudad que se considera europea. Quizá deberíamos empezar por aclarar que significa ser europeo, porque según parece en esta ciudad, y para la inmensa mayoría de los que habitan en ella, ser europeo se limita sólo a tener un DNI de un país que pertenece a la Unión Europea. Humildemente pienso que ser europeo lleva aparejado una serie de valores humanos que desgraciadamente quedan muy alejados de la realidad melillense.
Y es que en cuestión de movilidad Melilla tiene unas graves carencias en materia de transporte público, el cual es anecdótico, obsoleto, ruidoso, contaminante, deficiente y testimonial. Ejemplos: autobuses muy grandes, pocas líneas, frecuencia desconocida, información prácticamente inexistente, etc. Sólo se prima el transporte privado, el cual es abusivo, descontrolado, agresivo y pernicioso para la salud de lo
s ciudadanos. Ej: accidentes, atropellos, exceso de velocidad, ruido (todo terrenos, coches discoteca, motos con escape libre, quads, uso inadecuado del claxon). Por otro lado, no debemos olvidar la ocupación del espacio público por parte de los vehículos particulares. No existe ningún tipo de control, pues en esta ciudad se permiten conductas que vulneran las normativas vigentes respecto a los aparcamientos y estacionamientos. Ej: coches
aparcados impunemente encima de las aceras, pasos de peatones, dobles y triples filas, en zonas que dificultan la visión e impiden el paso de otros vehículos, imposibilitan la movilidad a minusválidos, personas de movilidad reducida, padres con niños pequeños, etc. Todo esto afecta al ciudadano de a pie, pues no hay que olvidar que todos somos peatones y que los espacios peatonales son necesarios y fundamentales, así como la forma de moverse en lo que se refiere a calidad de vida. Así mismo los tan necesarios espacios peatonales brillan por su ausencia, cuando se ha demostrado en otras ciudades que son uno de los pilares para mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades.












